Minneapolis se enfrenta a una convergencia de crisis: un escándalo de fraude a gran escala, un tiroteo fatal por parte de agentes federales y una escalada de tensiones entre las autoridades estatales y federales. La situación ha llegado a un punto de ruptura, con los líderes locales chocando abiertamente con el gobierno federal por la aplicación de la ley de inmigración y el manejo de la presunta corrupción.
El escándalo de fraude y la respuesta federal
Durante años, Minnesota ha lidiado con un fraude generalizado dentro de los programas de servicios sociales, en particular aquellos destinados a alimentar a los niños durante la pandemia. Las investigaciones revelaron que se robaron casi 250 millones de dólares mediante reclamaciones fraudulentas, y se presentaron más de 90 acusaciones. El escándalo ganó atención nacional a finales de 2025 después de que el periodista conservador Christopher Rufo publicara un artículo en el que alegaba vínculos entre el fraude y la financiación del terrorismo.
El presidente Trump aprovechó las acusaciones y lanzó duros ataques contra los inmigrantes somalíes en Minnesota, una comunidad de aproximadamente 91.000 personas. Si bien los fiscales sostienen que la codicia, no la ideología, impulsó el fraude, las acusaciones alimentaron la división política y provocaron una respuesta federal masiva. Seguridad Nacional comenzó a desplegar agentes adicionales en Minnesota, escalando a lo que los funcionarios llaman la operación de aplicación de la ley más grande en la historia del estado.
El fatal tiroteo de Renee Nicole Good
El miércoles, agentes de ICE mataron a tiros a Renee Nicole Good, de 37 años, durante un encuentro en Minneapolis. Los testigos y las imágenes de video muestran a Good estacionada en su vehículo mientras los agentes se acercaban, y un agente disparó tres tiros después de que ella intentó mover su automóvil. El incidente ha provocado indignación y el alcalde Jacob Frey exigió que ICE abandone Minneapolis por completo.
La secretaria Kristi Noem defendió el tiroteo, alegando que Good intentó atropellar a los agentes. Sin embargo, la narrativa choca con los relatos de testigos presenciales y la evidencia en video, lo que alimenta acusaciones de comportamiento imprudente por parte de agentes federales. La representante Ilhan Omar condenó el tiroteo como un acto de terrorismo por parte de ICE y pidió responsabilidad.
Consecuencias políticas y renuncia de Walz
La escalada de tensiones ha contribuido a la agitación política en Minnesota. El gobernador Tim Walz anunció su renuncia esta semana en medio de una creciente presión sobre el manejo del escándalo de fraude por parte de su administración. Los legisladores republicanos han prometido hacer del tema un punto central en futuras elecciones, mientras que los demócratas han defendido su respuesta.
La situación se agravó aún más cuando un YouTuber independiente publicó un vídeo en el que afirmaba descubrir fraudes adicionales en guarderías locales, lo que provocó investigaciones y escrutinio de los mecanismos de supervisión del estado.
Una ciudad al límite
La confluencia de acontecimientos ha dejado a los residentes de Minneapolis exhaustos y frustrados. A pesar de las crisis en curso, las autoridades federales han confirmado que las operaciones de ICE continuarán según lo planeado. El enfrentamiento entre funcionarios estatales y federales no muestra signos de aliviarse, y ambas partes se preparan para una confrontación prolongada.
“Aquí hay que luchar”, afirmó un periodista local, resumiendo el ambiente en Minneapolis. Los residentes expresan desafío, determinación y cansancio mientras su ciudad se encuentra una vez más en el centro de una controversia nacional.





























