La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, se está preparando para proponer una legislación que restringiría el uso de inteligencia artificial (IA) en campañas políticas, específicamente dirigida a imágenes de candidatos generadas por IA sin su consentimiento. Las medidas propuestas, que se anunciarán en su discurso sobre el estado del estado el martes, tienen como objetivo frenar la difusión de información errónea en el período crítico de 90 días antes de las elecciones.
Lucha contra los deepfakes y la desinformación electoral
La legislación prohibiría la difusión deliberada de información falsa relacionada con las elecciones, incluidas fechas u horas incorrectas. Esta acción se produce cuando el contenido generado por IA, incluidos los “deepfakes”, se vuelve cada vez más sofisticado y accesible. La oficina del Gobernador menciona la facilidad con la que actores maliciosos ahora pueden manipular la percepción pública durante las elecciones.
“Es más fácil que nunca para los malos actores difundir información errónea en momentos críticos, incluidos aquellos que pueden decidir las elecciones”, afirmó la gobernadora Hochul.
La preocupación no es hipotética. En 2024, Keith Wright, ex asambleísta del estado de Nueva York, identificó públicamente un clip de audio que lo retrataba haciendo comentarios despectivos como un deepfake. Este incidente pone de relieve la rapidez con la que la desinformación generada por la IA puede propagarse y dañar la reputación.
¿Una tendencia nacional?
La medida de Nueva York lo posiciona como uno de los primeros estados en abordar de manera proactiva el impacto potencial de la IA en las elecciones. Si bien el gobierno federal aún tiene que introducir regulaciones integrales, muchos funcionarios electorales y legisladores en todo Estados Unidos son cada vez más conscientes de la amenaza.
El rápido avance de la tecnología de inteligencia artificial significa que estos problemas serán cada vez más apremiantes. Las campañas ahora enfrentan un nuevo desafío a la hora de verificar la autenticidad, y los votantes pueden tener dificultades para distinguir entre contenido real y generado por IA.
La prohibición propuesta en Nueva York representa un paso crítico hacia la salvaguardia de los procesos democráticos contra las amenazas tecnológicas emergentes. Si tiene éxito, podría sentar un precedente a seguir por otros estados, estableciendo estándares más estrictos para el uso de la IA en las elecciones de todo el país.





























