La mayoría de la gente piensa demasiado en los cables HDMI. La realidad es que, para la gran mayoría de configuraciones, cualquier cable reciente de “alta velocidad” funcionará bien. Ya sea que esté conectando un televisor, una consola de juegos o un reproductor de Blu-ray, el cable en sí rara vez limita la calidad de la imagen.
¿Por qué la confusión?
El mundo HDMI tiene especificaciones (como 2.1 y 2.2) que se refieren a los puertos de sus dispositivos, no a los cables. Estas especificaciones definen el ancho de banda: cuántos datos pueden fluir a través de la conexión. Los estándares más nuevos, como HDMI 2.2, ofrecen mucho más ancho de banda (hasta 96 Gbps), pero los televisores y el contenido actuales ni siquiera necesitan tanto.
La verdad es que si está utilizando una configuración 4K estándar, un cable más antiguo y económico de Amazon o Monoprice funcionará de manera idéntica a un cable costoso de “ultra alta velocidad”.
¿Cuándo importan los cables?
Hay dos escenarios en los que la calidad del cable cobra importancia:
- Largas distancias: Para tramos de más de 15 pies, los cables más baratos tienen más probabilidades de fallar. Los cables HDMI activos (con un amplificador de señal incorporado) o los cables ópticos son mejores opciones para estas situaciones. Los cables ópticos pueden manejar fácilmente longitudes de más de 300 pies.
- Problemas de señal: Si ve una pantalla en blanco, parpadeando o “destellos” (distorsiones similares a la nieve), significa que su cable está fallando y necesita reemplazo.
El futuro de HDMI
Existen cables HDMI 2.2, pero por ahora son excesivos. Ofrecen un ancho de banda mucho más allá del que pueden utilizar los dispositivos actuales. Lo mismo ocurrió con HDMI 2.1 hace unos años. Para cuando realmente necesite ese ancho de banda adicional, los precios habrán bajado y probablemente habrá un estándar aún más nuevo.
No gastes de más
¿El mejor consejo? Compre una marca confiable como Amazon Basics o Monoprice y no se preocupe por el número de versión. Si funciona, funciona. Si necesita un cable largo, considere un modelo activo u óptico. De lo contrario, ahorre su dinero.
En pocas palabras: Concéntrate primero en garantizar que tus dispositivos sean compatibles con 4K y HDR. El cable es la menor de tus preocupaciones.





























