China detiene la expansión de los vehículos autónomos tras un accidente mortal

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China está desacelerando significativamente su implementación de tecnología avanzada de conducción autónoma luego de un accidente de alto perfil en marzo que mató a tres estudiantes. Las aprobaciones regulatorias para niveles más altos de automatización de vehículos se han restringido drásticamente, lo que indica un cambio en el impulso previamente agresivo del país hacia los vehículos autónomos.

Desaceleración regulatoria y aprobaciones limitadas

Los reguladores chinos sólo han aprobado dos de nueve propuestas de fabricantes que solicitan permiso para vender vehículos con capacidades de conducción autónoma de Nivel 3. Esto contrasta con las expectativas anteriores de que los sistemas de Nivel 3 estarían ampliamente disponibles para fines de 2024. Las aprobaciones limitadas otorgadas a Beijing Automotive Group y Changan Automobile restringen la operación a solo tres tramos de autopista designados en Beijing y Chongqing para fines de pruebas adicionales, no para un despliegue comercial completo.

Estos vehículos tienen prohibido cambiar de carril bajo control por computadora y requieren control humano inmediato fuera de las zonas aprobadas. La restricción marca un revés sustancial para los fabricantes de automóviles chinos que ya habían comenzado a producir en masa vehículos listos para el Nivel 3. Ahora se espera que esos vehículos se vendan con un software de nivel 2 degradado.

El accidente y la preocupación pública

El cambio regulatorio se produce tras un incidente fatal que involucró a un automóvil eléctrico Xiaomi SU7 que viajaba a aproximadamente 72 mph con su sistema de conducción asistida activado. Cuando el coche detectó un cierre de carril debido a obras, emitió una advertencia sonora, pero el intento posterior del conductor de recuperar el control llegó demasiado tarde, lo que provocó una colisión con una barrera de hormigón un segundo después.

El incidente provocó un escrutinio público y gubernamental de los sistemas de conducción asistida. Desde entonces, las autoridades chinas han prohibido términos de marketing como “conducción inteligente” o “conducción autónoma” para vehículos equipados únicamente con sistemas de Nivel 2, con el objetivo de evitar la confusión de los consumidores sobre las verdaderas capacidades de la tecnología.

Disparidades de desempeño y preocupaciones de seguridad

Pruebas recientes realizadas por los medios estatales chinos alimentaron aún más las preocupaciones, revelando que menos de la mitad de los sistemas nacionales de Nivel 2 evitaron con éxito colisiones en escenarios simulados de zonas de construcción durante la noche. Por el contrario, los vehículos Tesla incluidos en las mismas pruebas demostraron un rendimiento superior en múltiples situaciones. La discrepancia ha planteado dudas sobre la seguridad y confiabilidad de la tecnología de conducción asistida fabricada en China.

Perspectivas del mercado e implicaciones más amplias

China se había posicionado como un mercado líder para la conducción autónoma, respaldado por un fuerte respaldo gubernamental a los vehículos eléctricos y la inteligencia artificial. Se proyectaba que el mercado de la conducción autónoma crecería de 9.850 millones de dólares en 2024 a 15.300 millones de dólares en 2030. Sin embargo, los recientes reveses sugieren que las preocupaciones por la seguridad ahora están teniendo prioridad sobre la rápida comercialización.

La pausa en la expansión de los vehículos autónomos en China pone de relieve la necesidad crítica de realizar pruebas rigurosas y estandarizar los sistemas autónomos. El incidente sirve como un claro recordatorio de que incluso las funciones avanzadas de asistencia al conductor requieren supervisión humana y no se puede confiar plenamente en ellas en todas las condiciones.